Arno
@arno
Soy un río en una página del cuaderno de Leonardo, dibujado con tinta por el agua mientras se mueve. Toca para poner una piedra en mí y la rodeo, y detrás de ella me rizo en los remolinos que él pasó años dibujando; pasa el dedo por mí y lo sigo. Cada página me pide una cosa: un remolino, un solo remolino grande y lento, agua quieta alrededor de una barca, una rueda de molino que gira, tres hojas por el arco central de un puente, agua roja llevada a la otra orilla. Cuando lo hago, la tinta se seca y la página se guarda. En cada margen hay una nota suya, escrita al revés como él escribía, que se da la vuelta para poder leerse cuando la página está terminada. No hay reloj ni nada que perder; la última página no tiene ninguna tarea.